El fortín de Torre d’en Pau

La Torre d’en Pau constituye una de las fortificaciones históricas de la bahía de Palma, trazándose su historia hasta el siglo XVI, formando parte de la red de torres de vigilancia que había de avisar de cualquier incursión en las costas mallorquinas.

La torre primitiva, al parecer datada en el siglo XIV, fue substituída en 1667, según constaba en la lápida sobre su entrada por otra nueva, puesto que se encontraba en mal estado. Dicha lápida fue recogida del mar por D. Rafael Isasi, quien hizo depósito de la misma en la Societat Arqueològica Lul·liana en 1902, según figura en la descripción del boletín de esta Societat:

Una lápída conmemorativa fragmentada incompleta, hallada en las inmediaciones de la inutilizada Torre d’en Pau.

Con hermosos caracteres romanos grabados esmeradamente dice:

……………………………………….. Rey D. Carlos II ……………………… D. Mariana de Austria su …………………………siendo virrey y Capn. Gl. De esta isla el muy illmo. Sr. D. Rodrigo de Borja Lancoli del hábito de Santiago, jurados los mgcos. Salvador de Oleza, Gerónimo Pont y Desmur, Antonio Garrido, Juan Moiia, Jaime Mateo Suñer y Jayme Molinas Capitan de la Compañia de este barrio, Juan Bautista Brondo. Edificó esta torre Miguel Roig, á sus costas de orden de su Illmo. y magnifico Jurado sostla protección del glorioso S. Alberto a XXIV abril, MDCLXVII

Miguel Roig no fue únicamente el constructor, sino que tuvo a su cargo el mantenimiento y la guarda de la misma, concesión renovada en  1699 a su descendiente Pau Roig, de quien tomó el nombre popular, quedando el de Torre de Sant Albert en el olvido. La torre estaba rodeada de foso y puente levadizo, así como tenía a su pie dos baterías para cinco cañones de ocho libras cada una, que unidos a los dos que podían montarse en la torre constituían un importante emplazamiento artillero.

Torre de Sant Albert, según dibujo de Ignasi Galiana

Esta torre original no se encontraba en el emplazamiento del actual fortín, sino en la punta conocida como el Peñón actualmente, y tradicionalmente con el nombre de Cap Romaní o Punta de Sa Torre.

A finales del siglo XIX se tomó la decisión de susbtituir el puesto artillero existente, y ya bastante deteriorado por la falta de uso, por un fortín moderno que se situaría en una posición superior. Se aprueba en 1888 un anteproyecto, seguido por un primer proyecto en planta pentagonal, con foso y dotado de ocho cañones en los flancos de mar. Posteriormente se reduce el proyecto, manteniendo los dos flancos artillados hacia el mar y cerrándose la fortificación en forma trapezoidal.

La construcción se realizó entre 1892 y 1897. Los muros del flanco de tierra estaban dotados de aspilleras para la fusilería, y en los flancos de mar montó ocho cañones, contando con amplios pabellones subterráneos para la guarnición, almacenes, polvorín, etc., convirtiéndose en uno de los puntos de referencia de la defensa de la bahía, junto con los fortines de Illetes, Cap Enderrocat y el castillo de Sant Carles.

Proyecto de la batería de Torre d’en Pau. 1895.

El fuerte perdió su uso durante el siglo XX, pese a colocarse en su interior dos baterías antiaéreas durante la guerra civil, pasando a un estado de abandono a partir de los años sesenta.  En 1975 su propiedad pasa al Ajuntament de Palma, a petición de los vecinos, para ser destinados sus terrenos a parque público.

Lamentablemente el abandono se prolongó hasta la inauguración en 1991, siendo desde entonces su estado variable en función de la atención de la administración a este rincón.  Durante los años de gobierno de Jaume Matas se proyectó situar aquí el centro de visitantes y administración del Parc Nacional de Cabrera, valorado en 10 millones de euros, que finalmente fue llevado a la Colonia de Sant Jordi, con un monumental complejo que costó 21 millones y está actualmente infrautilizado y con un importante coste de mantenimiento. Este proyecto llevó al abandono de la Torre d’en Pau entre los años 2001 a 2008, cedida al Parc Nacional sin que este realizara la menor actuación en el recinto. Posteriormente se ha recuperado la instalación, estando visitable su parte exterior, pero cerradas hasta nueva remodelación las dependencias subterráneas e interiores.

Vista de la entrada del fortín.

Emplazamiento artillero.

Vista desde el fortín hacia la localización de la primitiva Torre de Sant Albert.

El paso de ronda por el flanco de mar. Entre los montículos que esconden los depósitos de munición se situaban las baterías.

Terraplén y foso.

Interior del fortín. Se aprecia la posición de dos baterías, con el almacén de munición entre ambas, y un acceso a dependencias subterráneas.

Caponera con aspilleras en el flanco de tierra.

Patio de armas subterraneo, con accesos a las dependencias administrativas y alojamientos de la guarnición.

Aspilleras para fusileria en el flanco de tierra, visto desde la caponera.

Patio subterraneo de los polvorines.

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