La defensa costera de Mallorca (I): De la Escuela de Artilleria a Lepanto.

Me permitirán que empiece con uno de mis temas favoritos: la defensa costera.

Hace algún tiempo, con ocasión del viaje de un buen amigo a Cerdeña, tuvimos una interesante charla a través de twitter sobre las torres de defensa costera en los reinos de Cerdeña, Valencia y Mallorca bajo los Austrias, cuando estos lugares eran, junto con Sicilia y los presidios en el norte de África, piezas clave en el dominio del Mediterraneo Occidental, continuamente amenazados por la piratería berberisca y de la Sublime Puerta. Evidentemente Twitter no da para explicar en 140 caracteres gran cosa de la situación y la planificación militar de aquella época. Pueden considerar esto una ampliación a esa conversación.

Para ello nos situaremos en la mitad del siglo XVI. La fecha no la escogemos al azar. En 1559 la Universitat formaliza la creación de una Escuela de Artilleria,al mando del cabo maestre Diego Villegas, vizcaíno, convirtiendose en la segunda Escuela de Artilleria de la Corona de Aragón, junto con la de Barcelona, y la cuarta de la Monarquía Hispánica, junto con Milán y Burgos, teniendo la función de “enseñar la artilleria a la gente del pais”. De esta Escuela surgió el manual de artillería más antiguo de la Corona de Aragón, el Tractat del Bon Artiller.

Tractat del Bon Artiller

A este tratado le seguirán otros muchos. En 1640, por ejemplo, el manual llamado Theoria y Practica del Art de Artilleria que seguexen y uzan los Artillers de la Universitat del Regne de Mallorcas, que se inicia así:

Quinas parts ha de tenir un home per esser Artiller? Ha de esser un home condret de mans i peus, home de bona vista, y bon judici pera saber usar compte, raho, pes y mesura, que son quatre cosas, en ques contè lo Art de Artilleria.

Que cosa es Artillaria? Una pessa, moltes pessas ab sos encaualcaments y aparells.

Que cosa es Artiller? Un home, qui enten lo Art dela Artilleria.

Perque es diu Artiller? Perque un home ab una pessa, ab Art tira.

Theoria y Practica del Art de Artilleria

La Escuela de Artilleria de Mallorca  fue célebre por la calidad de sus artilleros hasta su desparición en 1715, cuando, en el marco de los Decretos de Nueva Planta se centralizó la enseñanza de la artilleria en las Escuelas de Matematicas de Cadiz y Barcelona. Con motivo del asedio de Barcelona en 1714 concurrió a la defensa de la ciudad una compañía de 100 artilleros los cuales hicieron tales tiros que según los oficiales del ejército sitiador «de cada veinte disparos al menos dieciséis hacían explosión a la altura debida para obtener mayor eficacia mediante unas espoletas a tiempos hechas con tubos de madera».

Volvamos a 1559, ese mismo año firman Felipe II, Enrique II e Isabel I la Paz de Cateau-Cambresis, donde se configura el status-quo europeo durante casi un siglo, hasta la Guerra de los Treinta Años y su desenlace final en la Paz de Westfalia. El año anterior la abdicación de su  padre causa que Felipe II quede alejado definitivamente del Imperio y la muerte de Maria Tudor aleja las posibilidades de una alianza con Inglaterra para el control del Mar del Norte. Por un momento la Monarquía vuelve sus ojos al Mediterraneo.

Lamentablemente a Felipe II no le salen bien las cosas. En 1560 reocupa Djerba, con las trobas al mando del virrey de Sicilia, el Duque de Medinaceli, pero la flota otomana, comandada por Pialí Bajá y Turgut Reis (más conocido en Mallorca como Dragut) sorprende a la cristiana, destrozando la mitad de la flota. Otro conocido de los mallorquines, Andrea Doria, iba en la armada cristiana, al mando de su sobrino Giovanni Andrea Doria, y escapó en una pequeña embarcación para morir poco después, con casi 94 años. Al año siguiente los turcos asaltan Sóller, y cinco años después tiene lugar el Gran Sitio de Malta. Los otomanos alzanzan su mayor dominio en el Mediterraneo, en una situación que no sufrirá grandes cambios hasta 1571 y el éxito de Lepanto.

En este marco se situan las últimas intervenciones en la muralla medieval de Ciutat. Carlos V da orden de enviar un ingeniero, a lo que da cumplida cuenta Don Ferrante Gonzaga, gobernador de Milán, con la partida del Conde Hugo de Cesano. Este hizo una primera traza, con tres bastiones abaluartados y un castillo en la zona de la actual barriada de Santa Catalina, dominando la muralla de mar. Paerce ser que el Conde Hugo murió poco después y se solicitó un nuevo ingeniero, que resultó ser el italiano Giovanni Battista Calvi, quien revisó lo ya trazado, actualizándolo a una ciencia que en esa época esta en plena efervescencia, pero sin acabar de plantear una muralla moderna.

La Monarquía destinará entre 1564 y 1568 la friolera de 36.000 ducados al refuerzo de su estructura militar en Balears. Por esa misma época se estima que la construcción de una torre de defensa podía costar la cantidad de 200 libras, pero la cantidad es relativamente pequeña en comparación a los 4.000.000 de ducados dedicados a los gastos militares de la Monarquía, de los cuales se estima de la mitad se dedicaban a España, el Mediterraneo y Flandes, y considerando los grandes gastos que habian de acarrear las defensas de Ciutat e Eivissa, que configuraron dos de los recintos fortificados más destacables del Mediterraneo occidental.

A finales de siglo el clérigo, matemático y cronista manacorí Joan Binimelis establecerá la ordenanza que reguló durante un par de siglos el sistema de señales seguido en la defensa costera de Mallorca, avisando a sus pobladores de cualquier incursión contra la isla, y centrado en la Torre de l’Àngel de la Almudaina, desde donde la autoridad militar podía ser capaz de dar socorro.

D. Joan Binimelis i Garcia

Recorrido de las señales costeras de Mallorca

Fuentes:

Fortificaciones costeras de Mallorca, de Juan González de Chaves Alemany (Palma, 1986). Editado por Colegio Oficial de Arquitectos de Baleares.

L’exercit mallorquí de la fi de l’edat mitjana a la seva desaparició, de Antoni I. Alomar i Canyelles (Palma, 1998). Editado por Edicions Documenta Balear.

I Centenari de l’Enderrocament de les Murades de Palma 1902-2002, de varios autores (Palma, 2004). Editado por Ajuntament de Palma. Servei d’Arxius i Biblioteques.

Los Soldados del Rey. Los ejércitos de la Monarquía Hispánica (1480-1700), de Enrique Martínez Ruiz (Madrid, 2008). Editado por Actas Editorial.

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: