La defensa costera de Mallorca (IV): De la Guerra de los Treinta Años a Vicenç Mut

En 1618 el corazón de Europa estalló en llamas. En mayo estalla la rebelión de Bohemia, con el lanzamiento por parte de los representantes de la aristocracia, principalmente protestante, de los enviados del Emperador y su secretario por una ventana del castillo de Hradcany en Praga, en la conocida como Tercera Defenestración de Praga. Ninguno sufrió daños, pues cayeron en un montón de estiércol que hizo que lo más grave fuera el desmayo de uno de los enviados imperiales, pero fue el detonante de la Guerra de los Treinta Años, en la que en algún momento u otro todas las potencias europeas se vieron involucradas y se configuraron las bases de la realidad europea hasta la revolución francesa y las guerras napoleónicas.

Gravado ilustrando la Defenestración de Praga de 1618

Grabado ilustrando la Defenestración de Praga de 1618

Mientras tanto Mallorca, alejada del teatro de la guerra, concluía las obras del desvío de la riera, que no debían haber quedado acabadas a satisfacción, ya que el 28 de septiembre de 1618 la riera desbordó su cauce, rompió el codo de desvío e inundó su cauce original, entrando por la puerta de Jesús. Según Campaner rompió las dos puertas exteriores que eran “nuevas y recias, e hizo cuatro pedazos la interior, yendo a parar una de las primeras al puente del Borne, al extremo de la calle de San Jaime, y la otra a la horca del muelle… se llevó la tierra con que se estaba cegando la Riera vieja desde el llano del Carmen hasta el Borne, el cual inundó de parte a parte, llenando las casas d ambos lados con más de 8 palmos de agua, y siguió invadiendo casas y arrastrando muebles… con gran tribulación de los vecinos de aquellos sitios”.

A finales de ese año el ingeniero Antoni Saura se desplazó a Madrid a petición del Consejo de Guerra, para informar del estado de las fortificaciones de la ciudad, según recoge el informe dado al Ingeniero Mayor Gerónimo de Soto: “que los diez valuartes, y nueve cortinas, que cierran la Ciudad por la parte de tierra está hecha la fábrica de los seis hasta el cordón, y de allí arriva cuatro pies, y los cuatro restantes están levantados de cantería labrada hasta la mitad, y falta para la perfección de los seis valuartes, acabar de servir el parapeto, y dalle su tambor con sus troneras, como está ordenado”.

A este informe se añadía ahora el interés por la muralla de mar, no modificada hasta la fecha, y solo adaptada a las necesidades más imperiosas.  Así se proponía demoler la plataforma del muelle, reedificándola con capacidad para veinte piezas de artillería,  una nueva factura para la puerta de mar, ya que esta era la más principal para el comercio, el cierre de la muralla en la salida de la Riera, y por último que “el baluarte nombrado Berarto por ser redondo y no tener bastante capacidad se ponga de la misma forma que el del muelle y que ambos se levanten hasta treinta pies de alto”. Las propuestas, trazadas por Antoni Saura, y rediseñadas por Gerónimo de Soto, tuvieron el visto bueno del Consejo de Guerra y la aprobación real.

No hay constancia de la duración de las obras, excepto por la puerta del Muelle, iniciada el 15 de junio de 1620 y acabada ese mismo año.  Actualmente la puerta se levanta entre el Consolat de Mar y la Llotja, después de su derribo en 1879 y reconstrucción en 1887.

La obra fue progresando según lo previsto, hasta la muerte de Saura en 1634. En ese momento el rey reclama del conde de Santa María de Formiguera, Procurador Real de Mallorca, un nuevo informe sobre el estado de la fortificación y, si era menester, un posible susbtituto para Antoni Saura. El 1 de junio el procurador contesta a Felipe IV, señalando que había mucha cosa hecha, y mucha por hacer. Los baluartes, fosos, casamatas y cortinas no están concluidos, y el procurador se queja que los virreyes abandonaban las obras principales para iniciar otras, y requiere de la necesidad de la fortificación del lado de mar. Con respecto al nuevo ingeniero, propone una terna, de la cual el Consejo de Aragón votó a Antonio Mir de Ramis.

No obstante estas quejas y faltas, se da por bueno el año 1623 como el de conclusión del proyecto de Fratín, con los añadidos de Antoni Saura, a saber: el añadido del baluarte de Zanoguera y la nueva fábrica de los del Moll y de Berard. No habrá nuevas intervenciones hasta 1640, cuando se nombra por primera vez un Ingeniero Militar de Mallorca (tras más de 75 años de obras en la fortificación de la ciudad), que será el insigne Vicenç Mut i Armengol.

Estado actual de la Puerta de Mar, en su moderna ubicación.

Estado actual de la Puerta de Mar, en su moderna ubicación.

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